lunes, 6 de marzo de 2017

Segis, una apertura aplazada.

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Si hay un macizo que pueda considerar como mi segunda casa o tal vez mi primera, ese es sin duda Ubiña. Ese lugar donde siempre se vuelve, dónde se desarrollaron fundamentos y donde el recuerdo siempre evoca tiempos mejores. Ante dicho panorama, si un buen colega y compañero de litigios alpinos te propone volver por allí para grabarle una muesca en forma de un nuevo trazado alpino, pues como os imagináis está todo dicho.

La vertiente N de Peña Ubiña tiene como líneas más características: Norte Clásica III/2 (1975, P. M. Fierro y A. Fernández), Rebelión de los débiles III/4+ (2001, Raúl Torres y F. Tain), Norte Central III/2+ (1979, S. Álvarez, G. Suárez y J. Iglesias), Arrieta Pomeda III/2+ (1978, J. Arrieta y G. Suárez Pomeda), Directa Luvas III/3+ (2002, Arturo Novoa Fernández "Segis" y X. M. Otero).

Xose uno de los escaladores gallegos con más bagaje y criterio alpinístico que yo conozco, me propuso darle forma a una línea que él tenía en la cabeza hace bastantes años. El recorrido iría entre la Directa das Luvas y la Norte Central. En cuanto me empieza a describir su idea ya me voy haciendo una composición de lugar y del cariz que esta puede coger "duro, duro". No es para menos pues el comienzo de la vía trata de salvar un extraplano y unas placas calizas en tooling deportivo para poder ganar unas canales superiores dónde serpenteando por ellas nos deberían permitir alcanzar la cumbre.

Mi experiencia como equipador es nula se reduce a colocar un párabolt en una vía del Cañón del Sil " no os digo en cual fue para que no cojáis miedo", algún espit y unos cuantos tacos para colocar cuadros en casa.. " ahora que me acuerdo creo que se cayó uno el otro día" Así que el equipamiento del primer largo corrió a manos del profesional: Xose "podéis ir tranquilos".

Debido al estilo de vida nómada de Xose y a la climatología tan especial que viven nuestras montañas, el buscar una fecha para el inicio del proyecto no siempre es fácil. El 29 de diciembre partimos desde Torrebarrio con idea de dejar montado el primer largo, que suponemos será lo más duro y más laborioso de la vía. Las condiciones en la montaña son casi veraniegas a pesar de estar en pleno invierno. El sábado lo dedicamos a portear todo el material que llevábamos y que no era poco. Subimos hasta el collado Ronzón, pasamos al Terreros y yo pretendía cruzar por la senda Merina, pero no conseguí encontrarla por lo que tuvimos que descender un buen desnivel por la vertiente del Meicín, para luego alcanzar la base de la cara norte. Todo esto bajo un sol de justicia, "vaya sofocón".
 
Condiciones "invernales" en el Meicín
Para ganar el comienzo de nuestra línea, hay que ascender los primeros metros de la Norte Central hasta un nicho muy característico. Este primer tramo que en condiciones normales de invierno lo haces casi sin enterarte, fue lo más arriesgado del día, escalada mixta sobre "hierbing" que yo cotaría de H7 expo. H7 expo, vamos lo típico de los mixtos de Ubiña, tal vez podríamos plantearlo como una futura nueva disciplina alpinística y que sin duda no tendría nada que envidiarle a otras más conocidas como el Drytooling, el Hielo Spray o la anglosajona Yeso escalada … Ahí queda esa propuesta.

Después de alcanzar el nicho, montamos una reunión con dos párabolts y viendo lo que quedaba de día decidimos dejar el material y regresar a Torrebarrio. Rapelamos, anclamos las cuerdas para no tener que volver a jugárnosla con ese “H7” al día siguiente y esta vez sí, volvimos por la senda Merina hacia el collado de Terreros.


A las 12:00h del día 30 de diciembre, en vez de estar en el supermercado haciendo las últimas compras para la noche de fin de año, nosotros dos empezábamos el trabajo de equipamiento del primer largo. Xose se puso el mono de trabajo, taladro, bolts, ferralla, estribos y mucho oficio. Yo me puse el primaloft y a animar al “animal”…
 
Trabajando
Ese día se pasó entre brocas y agujeros y algún que otro trekking expo por el hierbing ubiñense. Todo fue fluyendo con más o menos incertidumbre, hasta que debajo de un gran bloque a salvo de posibles proyectiles, Xose instaló la reunión. La luz menguaba y sólo nos dio tiempo a que subiese para probar el largo y para poder atestiguar lo que me estaba pareciendo desde abajo: “dura, dura...”

Hecho lo que creíamos sería el tramo más laborioso, sólo faltaba esperar por la llegada del invierno a la pared y volver con ganas para salir por arriba.
 
Largo equipado
El 27 de febrero, bajo alertas meteorológicas por viento decidimos acercarnos a probar suerte. Nos acompañó Aviño, que generosamente nos ayudó a subir el material, me dejó su casco y luego decidió darse la vuelta, el día no acompañaba para estar metido en estos fregados y más con botas prestadas.

Subimos hasta el nicho rápidamente, la nieve caída hacía que la progresión por este tramo de inicio de la Norte Central fuese bastante cómoda. En el nicho el párabolt inferior de la reunión estaba totalmente enterrado por la nieve y sólo afloraba el bolt más alto. Tranquilamente podría haber unos 3 metros de nieve con respecto a nuestra visita anterior. Las condiciones no eran las mejores, hielo no se veía por ningún lado y la nieve que nos rodeaba estaba sin transformar.

Xose arranca a ponerle las cintas a su obra. Asciende con cautela y enseguida se da cuenta que encadenar el largo va a ser cuestión ardua y para auténticos “lolos”. Después de superar el único clavo que dejamos en el largo Xose me avisa que el siguiente bolt debe estar tapado por la nieve y que va en busca de el, tuvo que pelearlo de lo lindo hasta que por fin consigue desenterrarlo, "sin este chapaje menudo sartenazo” (aquí me acordaba de esa cueva canadiense donde se forma el “hielo spray” y donde Wild Gadd y amigos con un buscador de metales van desenterrando los bolts de la cueva, vaya nivel). Superada la panza inicial, aunque menos física, hay que seguir escalando e ir muy fino porque hielo no había y una vez dejado atrás el último bolt se convierte en un tramo muy expo hasta llegar a la reunión.
 
Xose comenzando el tooling
Subo lo más rápido que puedo pues hay que salir por arriba. Voy tratando de encontrar gancheos y buscando la manera de encadenar tramos pero he de reconocer que hay secciones que no me queda otra que tirar de las cintas y colgarme. Llego a la reunión y decidimos colocar un spit antes de la llegada a la misma para quitarle algo de exposición a este último tramo (para que os quedéis tranquilos, el spit no lo puse yo…)

Arranco hacia lo insondable y me encuentro con una primera sección con nieve sin asentar y donde voy buscando la manera de proteger hasta alcanzar un bonito resalte que en su salida presenta un poco de hielo que da la confianza necesaria para poder levantarse y superar el escollo. Gano una campa de nieve que asciende de izquierda a derecha. En seguida se atisba una salida vertical que estando en condiciones debería formar hielo, pero que en esta ocasión era una sección mixta sobre hielo podrido y nieve inestable; largo bueno pero expo. Salgo a la campa principal de esta sección de la montaña y monto reunión en el lado izquierdo (no dejamos nada).
 
Xose terminando el mixto del L2 de Segis
Sube Xose y en ensamble progresamos unos 100m, pasando por en medio de dos grandes gendarmes característicos, hasta un pequeño hombro donde hacemos un relevo y nos encaramamos hacia la arista E por una canal que presenta unos resaltes al comienzo y al final de la misma. Desde la arista hasta la cumbre restan unos pocos metros sin dificultades reseñables.

Una foto de cumbre rápida en medio de la niebla y recelosos del viento que se esperaba para este día, pero que afortunadamente durante la vía no nos encontró, nos marchamos cara el valle, buscando el fin de una jornada que nació con una ensoñación y terminó con el recuerdo a un gran compañero que sin hacerse notar siempre nos rodea y nos da su aliento, nos asegura o nos tensa la cuerda cuando es necesario: SEGIS.

Así lo vimos:
Segis, ED inf, III/4, M7/A0 (M5+/A1 obligado)
La vía comienza después de superar el cono de inicio de la Norte Central, hasta alcanzar un Nicho característico: 60º-65º/M3-M4
L1: Tooling con salida picante M7/A0 (en las condiciones que lo hicimos, sin hielo y con nieve sin transformar). Creemos que en libre puede rondar el M9, independientemente de las condiciones.
L2: Mixto expo, M6 (condiciones de nieve pésimas). Con buenas condiciones las dos zonas de mixto pueden mejorar mucho y ser muy disfrutonas.
Aproximadamente, 100m de ensamble hasta un hombro en la base de un gendarme característico: máximo 45º-50º.
60m de canal con dos resaltes al inicio y al final de la misma: máximo 70º, que nos deposita en la arista E, cerca de la cumbre.

Una descripción más exaustiva de los largos la podéis encontrar en el blog de Xose, es tontería repetir lo que ya está bien escrito.




martes, 6 de septiembre de 2016

Travesía Argaos-Torre de Enmedio

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Sin un plan claro para el fin de semana y con una pequeña rotura del tendón de mi dedo corazón, que me pide no escalar, hablo con Aviño para ver si tiene planes. Este me comenta que le apetecería hacer la cresta de los Argaos o la de los tres Poyones. Se me iluminan los intermitentes y viene a mi memoria la travesía del alto Cornión. Lo que había leído de ella hacía referencia a una actividad invernal y de bastante entidad, así que sin mucho tiempo trato de recabar información para realizarla en época estival. Decidimos tirar para Picos, al Cornión y ver hasta donde nos da el cuerpo en una jornada que promete ascensiones y descensos sin tregua.
Datos
Fecha: 27/08/2016
Horario: 16h:30min
Punto de partida/Llegada: Pan de Carmen/Pan de Carmen
Longitud: cerca de 16 km (datos aproximados sobre mapa, no con gps)
Dificultad: IV+/V (dos secciones, uno para alcanzar la 3ª Torre de Cebolleda y otro en el espolón Oeste de la Torre de Santa María)
Material: 2 cuerdas de 60m (de 50m son suficientes, son necesarias para los rápeles de bajada de la Torre de Enmedio; para el resto de la ruta con unas de 40m o de 30m se solventaría), cuatro mosquetones de seguro para reuniones, 2 cintas de reunión, cordinos largos para abandonar y sustituir instalaciones; 6 cintas expreses, aliens (azul, verde, amarillo y rojo) y camalots (0,5, 0,75 y 1), material para asegurar y gatos. - En las secciones de escalada se encuentran clavos y realmente sólo coloqué dos friends en toda la ruta -
Referencias e información:
Francisco Alarcón y Salvador Muñoz, 2003. 57 escaladas invernales en los Picos de Europa y Cordillera Cantábrica. Ediciones Desnivel. - Se reseña de manera muy somera la integral del Cornión en invierno, desde Los Argaos hasta el Peña Santa -
Miguel Ángel Adrados, 1997. Picos de Europa ascensiones a las cumbres principales y 20 travesías selectas. Ediciones Adrados. - Reseñas útiles para conocer los accesos normales a la mayoría de los picos que se engloban en la travesía -.
https://infofanatic.blogspot.com.es/2013/10/tres-aristas-del-cornion-en-el-día.html?m=1. - Blog de Alberto Boza y que recoge la actividad que hicieron ellos en el 2013 siguiendo la misma idea de completar la travesía del Cornión -.
http://noestamospordecotarsique8bnu.wordpress.com/2013/09/20/macizo-del-cornion_cresteria-los-argaos-el-torco. - Recoge también una actividad similar y aporta información útil -.
Arrancamos de Lugo sobre las siete de la tarde, cogemos la A8, dejamos atrás unos cuantos kilómetros y durante los mismos, haciendo recapitulación del material que había metido en el petate, me doy cuenta que me he dejado el arnés en otra mochila - gran cagada -. Como no había otra, nos acercamos al “Decartón” de Gijón que queda pegado a la autovía. Buscamos una solución pero no hay nada que me convenza - no estoy dispuesto a gastarme los cuartos en otro arnés, ya tengo dos en casa –. En frente hay un Forum sport y casi por los pelos conseguimos entrar. Aquí sí venden cinta plana por metros y me compro unos cinco metros para poder hacerme un arnés de fortuna -uff, salvados-. Seguimos carretera, paramos en Posada para cenar y tomar un café; no paramos en el santuario de Covadonga; ascendemos a los Lagos - sorteando alguna que otra vaca - y a eso de las doce de la noche aparcamos en Pan de Carmen, punto de acceso al Refugio de Vegarredonda – en el mes de agosto el tránsito a los Lagos en vehículo privado está restringido de 8:30h-20:00h -.

Son las 5:00 A.M. y salimos para arriba. Hace un calor sofocante, una brisa cálida que más parece  que estemos en el trópico que en plenos Picos de Europa. Sin volvernos locos pero a buen ritmo alcanzamos el Refugio de Vegarredonda en una hora, aproximadamente. No paramos, pues creo que tampoco nos iban a atender y seguimos al collado de la Fragua, que en más o menos otra hora pisamos. Coincide nuestra llegada al collado con la aparición de las primeras luces del amanecer y con el afloramiento de un viento bastante incómodo. Empezamos la cabalgada subiéndonos al cordón de los Argaos por la vertiente de las Barrastrosas hacia una pequeña collada de fácil acceso. Una vez en la cresta seguimos esta generalmente por el filo, una sucesión de trepadas y destrepes sin muchas complicaciones pero con un gran ambiente y todo ello acompañado con ese color característico de las mañanas que enfatiza los relieves y engrandece la dimensión del camino recorrido y del que tenemos por delante. Vamos superando cotas y creo que serían alrededor de las 8:20 AM cuando terminamos con el cordal de los Argaos y nos disponemos a continuar hacia las Torres de Cebolleda.


Permanecimos en la cresta en todo momento, con algún flanqueo por la vertiente este y un destrepe por una canal hacia el Oeste muy evidente antes de alcanzar la primera Torre de Cebolleda. Una vez en esta, se sigue el filo sobre una caliza inmejorable hasta pasar la segunda Torre y llegar a una brecha donde unos cordinos colgados de un clavo nos indican que es hora de ponerse los arneses -en mi caso me toca la penitencia de los cintajos – y sacar la cuerda. Se trata de un pequeño resalte cortado por una fisura, donde se encuentran emplazados dos clavos. Su flanqueo resulta más incómodo que difícil, el resalte te echa para atrás y los apoyos quedan bastante a la derecha por lo que te encuentras en una posición un tanto desequilibrada, esto sumado a que no me puse los gatos y que no me apetece caerme sobre mi “arnés” hace que acere para salir de la barriga. Sigo unos metros más hasta salir a la cresta, aunque tengo que ir con cuidado porque el “arnés” no hace más que incomodarme en mi evolución y tengo que andar a recolocármelo a cada instante. Esta primera escalada deben ser unos 15m y con una sola cuerda es suficiente.
Vertiente E de la 2ª Torre de Cebolleda

Una vez arriba hay que descender hacia la base de la Aguja de Gua. Se puede hacer en un par de rápeles no muy largos - hay instalaciones montadas sobre clavos – o destrepar con tendencia a la vertiente de las Pozas, nosotros elegimos esta última opción porque la roca era bastante sólida y también porque quería evitar a toda costa tener que emplear mi “mega arnés” - no vaya ser que se gaste -.

Subimos a la Aguja de Gua por una canalcilla que aflora en la vertiente este y la destrepamos hasta alcanzar la base de la Torre de Santa María, sorteando un pequeño gendarme donde hay un paso “tonto” que te hace pensar como resolverlo pero sobre roca buena.

Atacamos la Torre de Santa María por su espolón Oeste. Nosotros lo hicimos en un largo de 60m y otro muy corto de 10m, si bien mi intención era hacerlo en ensamble debido a la “comodidad” excelsa de mi material tecnológicamente avanzado y al viento que me tiraba en exceso de las cuerdas, me vi obligado ha hacer una reunión un poco por debajo de la cresta, en una repisa, sobre dos clavos y justo después de pasar una llastra que da bastante miedito. En cuanto gané la cresta hice reunión y ya sin “arnés” ganamos la cumbre donde nos tomamos un merecido tentempié. Serían las 12:20h y de horario íbamos bastante bien, aunque pensando en los rápeles que quedaban y en algún que otro largo que supuestamente habría que hacer no me encandilaba demasiado el resto de la jornada -sólo por aquello de no manchar el full equip que llevaba -.

De la Torre de Santa María bajamos por la Grieta Rubia – seguir los hitos, posible rápel para evitar el último destrepe -. Las reseñas que había leído de las ascensión a la Torre de la Horcada hablaban se secciones descompuestas y de roca mala por lo que después de alcanzar la collada situada entre esta Torre y la de Enmedio, decidimos no subirla. Esta collada se gana flanqueando por el este la Torre de la Horcada y un poco por debajo de la Horcada de Santa María en su vertiente del Jou Santu, alcanzar unas viras de rocas sueltas que nos depositan en la misma – se encuentran hitos -. De aquí a la cumbre de la Torre de Enmedio se llega sin nigún problema. Son las 14:25h.

Escalando el espolón O de la Torre de Santa María
A partir de aquí, la cosa se nos va ha torcer. Descendemos de la cima por una canal que mira al sur y con bastante roca suelta. Al final de esta, a la derecha según bajamos, encontraremos un gran bloque encintado y preparado para rapelar -nosotros encontramos parte del cordino con el alma al aire por lo que lo sustituimos -. Sacamos cuerdas y nos enfundamos el material de rapelar - lo estaba deseando, ¡¡no quepo en mi de gozo!! -. Este primer rápel deben ser cerca de 50 m. Dejas a la derecha – según miras a la pared – un gran ojal que forma la roca y encuentras, al final de una canal/diedro, un tinglado formado por un clavo, un spit y puente de roca – todo tope gama como mi “arnés” y como las protestas de mi entrepierna –. Baja Aviño, montamos el siguiente y para abajo. Este segundo rápel será un poco más corto que el anterior y la reunión está montada con cordinos sobre dos clavos y situada justo donde empieza a extraplomar la pared, a la izquierda de la anterior -según miras a la pared-. Empezamos a recoger la cuerda y esta no viene, nos hartamos de tirar, de tratar de recolocarla y nada -atasco en toda regla y yo medio colgado de ese comodísimo “arnés”-. Aviño decide subir, tenemos suficiente cabo como para ir asegurándole, pero se empieza a liar un tanto y la cosa se le complica por no llevarse todo el material de progresión. Se asegura y subo yo a desliar las cuerdas – ¡¡ojo!! cuando rapeléis de esta reunión, guiar bien las cuerdas y probar antes de bajar que corran bien -. Conseguimos recuperarlas, eso sí con esfuerzo y tiempo. Montamos el siguiente y nuevamente a colgar de mis “amplias” perneras, nunca mejor dicho porque es el rápel más aéreo de todos. Hay que ir con tendencia a la izquierda – según miramos a la pared – para ganar las gradas que nos depositan en el collado. En este rápel el viento interfería bastante, llevándome las cuerdas lejos del collado por lo que me dio bastante guerra conseguir ir a la izquierda – y escozor de entrepierna -. Baja Aviño y al recogerlas más problemas; la intensidad del viento era grande y se debieron enredar, por lo que no venían; tuvimos que andar un buen rato a desenredarlas y buscar emplazamientos más adecuados para poder tirar de ellas. Con suerte y esfuerzo las reconducimos al buen camino.

En este momento serían alrededor de las 18:00h, nos habíamos dejado casi cuatro horas para bajarnos de la Torre de Enmedio. Viendo que para llegar a las Tres Marías había que escalar algún largo nada interesante por la vegetación y pulido de la roca – según mis informaciones –, que estaba un tanto hasta el gorro de mi “arnés” ultralight y que probablemente se nos haría de noche antes de llegar a nuestro destino deseado – sí, la Torre Santa de Castilla – decidimos iniciar la retirada, no sin antes dejar muy claro que la integral completa es perfectamente factible y que sin dudarlo que volveremos a intentarlo – palabra de cabezota -.


Del collado entre la Torre de Enmedio y la tercera María no tenía información si era posible bajarse hacia la vertiente del Jou Santu, así que fuimos bajando con cuidado y buscando llambrías con roca compacta siempre con algo de tendencia hacia la derecha - mirando al valle – Destrepe lento pero que nos permitió alcanzar el Jou y coger la senda de las Barrastrosas para volver a nuestro punto de partida. A las 21:30h estábamos en la furgo y sobre las 23:00h tomándonos una cazuela de huevos con patatas y filetes que nos permitió recobrar lo gastado. Al día siguiente nos fuimos a la playa – afortunadamente aquí no me hizo falta “arnés” -.

Travesía Pico Gías-Perdiguero



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Me encontraba solo en Benasque, la capital del pirineismo patrio, y con unos cuantos “planes” en la cabeza – nada de mujeres, no se arrimaban ni por asomo, tal vez la falta de ducha -. Uno de ellos era una vieja reseña que tenia fotocopiada de una actividad que se desarrollaba por los valles de Estós, Llitorela y Remuñe. Se describía como poder hacer cerca de 30 tresmiles en unos tres días. Mi idea era ver cuánto era capaz de recorrer de dicha reseña en una jornada muy larga, por lo que me decanté por seguir la espina dorsal de dicha actividad, la que va desde el pico Gías (3.002m) hasta el Perdiguero (3.221m); así por lo grueso unos 15 tresmiles - ahí es nada, tampoco se si son oficiales o no, cosa que no me preocupa en exceso -.

Datos
Fecha: 10/08/2016
Horario: 19 horas
Punto de partida/Llegada: Aparcamiento de acceso al valle de Estós/Mismo aparcamiento
Longitud: 21,5 Km (datos aproximados sobre mapa)
Dificultad: IV (una sección para alcanzar el Perdiguero)
Material: realmente no llevé nada, ni la vergüenza - una cuerda para rapelar si es recomendable así como el material necesario para hacerlo, sobre todo para solucionar algún destrepe delicado sobre mala roca; tal vez tres o cuatro cintas, dos micros (verde y amarillo de alien) y un par de camalots (0,75 y 1) suficiente; cordinos para puentes de roca y por si hay que abandonarlos -
Referencias e información:
Alberto Hernández. De Estós a Remuñe, montaña rusa-pirenaica. Revista Desnivel. - No he podido encontrar el número de la revista -.
Mapa 1:25000. Posets-Perdiguero. Editorial Alpina.





El aparcamiento de acceso al valle de Estós (1.350m) se encuentra a unos tres Km de Benasque, si seguimos la carretera que sube a Plan del Hospital un indicador nos informa de la pista que se introduce en el valle y que da acceso a este parking para turismos.

Empiezo a caminar a las 5:00 AM, para mi sorpresa me encuentro con un tipiño que aparca también a esa hora, pero que no sale a caminar. Después de un rato pateando, veré como un servicio de taxi todoterreno me pasa por la pista de subida - casi que estoy por pararlo -. Llegar al refugio de Estós, mi primera etapa, no tiene nada de complicado, sólo hay que seguir la amplia pista de la GR11 hasta tropezar con él. Se trata de uno de los refugios más concurridos del Pirineo, en parte supongo porque hay una ruta muy conocida, llamada ruta de los tres refugios que recorre parte de la GR11, pasando por los refugios de Angel Orús, Viadós y el que nos incumbe. Llegué a la hora del desayuno, eran las 7:30h y el comedor a reventar, me tomo un café y aprovecho par echarle un vistazo a la reseña y al mapa, pues no tenía muy claro a que altura salía la senda que sube al ibón de Gías – el café 2,80€ para todo lo demás, simpatía -.

Al final encuentro la senda, que en un primer momento no está muy pisada y que a partir de llegar a una captación de agua que hay por encima del refugio – hacia el NE – si empieza a estar más marcada y con hitos. Voy subiendo y de repente observo que llevo a alguien delante de mi - por fin alguien que madruga -. Al cabo de un rato lo alcanzo y vamos charlando un rato, su objetivo es subir al Gourgs Blancs, que por lo que me va contando creo que debe ser uno de los más carismáticos de la zona, yo le comento que mi intención es enredar un poco por la cresta y ver hasta donde llego - me miró raro y más aun cuando le dije que venía desde el parking -.

Alcanzamos el ibón de Gías a la 9:30h y allí nos separamos. La ascensión hasta aquí fue muy gratificante, atravesando praderas pirenaicas donde se podía atisbar alguna que otra marmota y un entorno más pedregoso ya llegando al ibón. En todo momento se vislumbra la magnífica silueta del Posets y empiezo a ser consciente del reto que tenía por delante.

Mientras hacía un descanso subió un grupito de cuatro montañeros con intención de hacer los Clarabides. Ellos enfilaron hacia el Puerto de Gías y yo empecé a ganar la ladera oeste del ibón con la intención de subir directamente a la Brecha de Gías. No hay una ruta marcada y hay que atravesar una zona de pedrera bastante descompuesta y de difícil progresión. A las 10:25h estoy en el Pico Gías (3.002m) el extremo más occidental de mi proyecto. El granito de esta zona presenta como afloramientos férricos que le dan unas coloraciones marrones muy características y llamativas.

Enfilo la cresta, paso por el Clarabide Central (3.006m) y prosigo al Clarabides Oriental (3.004m), me situo en el Puerto de Gías y remonto hacia la Punta Lourde Rocheblave (3.105m), por un caos de bloques graníticos. Hasta aquí la cresta no tiene ninguna dificultad. Para llegar al Gourgs Blancs (3.128m) paso previamente por la Torre de Armengaud (3.123m) y siempre flanqueando por la vertiente sur, - se encuentran hitos señalando la ruta - se van alternando trepadas divertidas - máximo III - sobre bloques, con algunos destrepes con algo de piedra suelta. En esta cumbre – son alrededor de las 12:40h - me encuentro con un grupo de franceses que regresaban al Puerto de Gías y yo sigo mi marcha por la arista. Desciendo a una brecha y remonto el Pico Jean Arlaud (3.048m) sin mayores complicaciones – aquí eran las 13:07h -. Bajarse de este pico para alcanzar el Puerto de Oo si que tiene algo de “ambiente”. Se baja por la vertiente este, por unas placas fisuradas hasta alcanzar una zona algo más vertical – a la izquierda según bajamos – que obliga a destrepar una sección de unos 10m muy concentrado porque lo que ves debajo de los pies, está muy abajo – pasos de III pero en buena roca -. Se gana una zona tumbada que con tendencia hacia la derecha nos lleva al citado Puerto - son alrededor de las 14:00h -.

El siguiente tramo del cordal consiste en seguir el cresterío superando cumbres que no son muy marcadas y donde alterno trepadas divertidas por la arista con sorteos por la vertiente española - sobre las 15:45h alcancé el Petit Portillón (2.994m) -. El descenso de esta cumbre evita su cara este, muy vertical, por unas terrazas con algo de piedra suelta y que te conduce a una placa muy característica que separa a éste pico del Pico del Portillón de Oo – hay hitos, son las 15:58h -. Llegar al Pico del Portillón de Oo (3.029m) exige realizar unas trepadas (III) bastante aéreas pero mayoritariamente sobre roca buena por lo que se deja disfrutar. Otras sensaciones transmite el descenso hacia el collado del Portillón de Oo, siempre sobre roca mediocre que obliga a no descuidarse – se encuentran varios posibles puntos de rápel -. La niebla fue entrando y saliendo  sobre todo este tramo de mi recorrido y curiosamente, ya llegando al Perdiguero, desapareció.

La penúltima etapa de la jornada es alcanzar el Pico Perdiguero (3.221m), para lo cual iniciamos la trepada a la izquierda de la cresta buscando una zona de bloques que tienen mejor aspecto que todo lo que le rodea – miedito – y en cuanto se pueda, ir a la derecha para ganar la arista y las buenas sensaciones nuevamente. A partir de aquí se sigue la cresta hasta localizar un muro donde se encuentra una trepada de IV, pero que se hace perfectamente al ser en todo momento sobre roca compacta – había dos clavos - . Alcanzo la Punta Occidental del Perdiguero (3.176m) atravesando pedreras y la cumbre principal (3.221m) a las 18:30h. Justo en la cumbre me encuentro con un chaval que iba a vivaquear en la cima y que estaba echándose una siesta en un enorme vivac que allí se encontraba – me dio un susto de muerte y yo a él -.

Desciendo por el Hito Este del Perdiguero (3.171m) hacia el Collado Ubago y el ibón Perdiguero – son las 19:59h -. Desde aquí sigo los hitos que entre praderas me van llevando hasta la Cabaña de la Coma, no sin enredar un poco por perder el rastro en algún punto. A partir de aquí la senda está mejor balizada y alcanzo sin problemas – salvo mi propia fatiga – la pista que hace ya unas cuantas horas utilizaba para remontar el valle de Estós. Llego al Parking sobre las 23:30h – me duelen hasta las pestañas – y me voy a Plan de Senarta donde disfruté de la mejor ducha de toda mi vida – la hipérbole o exageración es una licencia que me he tomado porque la jornada bien lo merece -.