Sin puente de la Constitución no había mucha gente con la que quedar. Dos alternativas para el fin de semana, escalada deportiva o cambiar el chip y empezar el contacto con la montaña invernal. Al final venció esta última y el domingo 9 de diciembre me di un "paseo" por el entorno de Ubiña para chequear las condiciones del macizo.
San Emiliano 9:00AM, -10,5ºC marcaba el coche, ¡un auténtico congelador!. Salí de Torrebarrio a las 9:30h y me dirigí hacia los llanos del Fontán con intención de subir al Siete por la normal.
| Itinerario de la normal al siete en buenas condiciones |
| Pala normal al siete. Bordeando los Castillines. |
| Vista desde la cumbre del Siete |
La nieve comienza a estar bastante transformada en las canales; eso sí, no se ve ni gota de hielo en los corredores; por lo que los mixtos tendrán que esperar.
| Vista del corredor de la aguja |
Desde el siete descendí hasta el 2º y 1º Castillín y hasta la Pasada de Puerta de Arco. Crucé al valle de Covarrubias y me dirigí a la horcada del Siete. La nieve en esta vertiente bastante transformada, de hecho serían entre las 13:00h y las 14:00h, dando un sol de justicia y la progresión no se hizo para nada penosa.
El inicio del descenso de la horcada del Siete en nieve costra y en la parte final la nieve mejora. Nada de hielo. La progresión por el Canalón del Buey se hace rápida, al estar la nieve en buenas condiciones para la progresión.
| Canalón del Buey desde la horcada del Siete |
| Vista de la horcada del Siete y de la cresta de los Portillines desde el Canalón del Buey |
El peor tramo de mi "paseo" lo encontré en la vertiente sur de los Fontanes. Nieve costra y corchosa sobre las rocas.
| Salida del canalón del Buey con el Fontán S |
En el paso de los Fontanes al Prau, se hacía patente que no nos encontramos ante un "paquetón" de nieve y descender por él resultaba bastante delicado. Se encontraba falto de nieve, la que había estaba mal asentada y en condiciones precarias. Así que, saqué de cuerda y un pequeño rápel me depositó en la canal de ascenso al Prau.
A la hora a la que bajé del Prau (16:00h), el sol daba de lleno, calentaba de lo lindo y te undías bastante. Me fijé en las líneas del Crestón donde el agua comienza a escurrir. Esperemos que poco a poco se vaya tapizando la pared de hielo para poder hacer alguna vía pendiente por esos lares.
| Vertiente leonesa del Crestón |
Para los que queramos hacer corredores toca esperar. Para hacer ascensiones por canales la cosa pinta bien.