jueves, 20 de mayo de 2021

Desequilibrio Hormonal 240m, 6b+ (6a obl) Montrebei, Paret de Catalunya.

Fotos aquí

Tras la apertura de “fronteras” entre comunidades y coincidiendo con el puente de las Letras Gallegas, no tengo otra idea en la cabeza que no sea ¡¡hacer tapia!! Estaba cansado de tanto granito y de tener que tocar los mismos cantos constantemente. Necesitaba coger altura y volver a sentirme escalador, escalador de esos que no tienen todo bajo control, que tienen que gestionar la roca y el material, que arriesgan sin saber que hay unos metros más arriba, que sin tener la mejor forma si confían en su experiencia y en el deseo de aventura y del descubrimiento de uno mismo. Hambre de sentirme escalador, no de deportista. No se me ocurrió mejor sitio para ello, que uno de los templos de la tapia en España, Montrebei, según Rainier Munsch, “si la palabra aventura no hubiera sido vaciada de su substancia con fines comerciales, ella se asociaría a maravilla con el terreno vertiginoso de Montrebei” (Verticualidad, 1992). Afortunadamente tuve quien me hiciese pie y para allá nos fuimos Ernesto y yo.

Como llegar

Nosotros accedimos a la Paret de Catalunya desde Áger (Lleida). Desde esta población, muy conocida por los parapentistas y los aficionados a la astronomía, hay que coger una carretera asfaltada que sube al punto de salto y al observatorio astronómico. Cuando la carretera deja de subir y comienza una bajada evidente, al llegar a una curva a derechas, cogeremos la pista de tierra que sale a la izquierda -está señalizada con un indicador que pone castillo/ruínas de Sant Llorenç- y que en unos 7-8 km nos deposita en el prat de Sant Llorenç o Pla del Lluís. Sin duda, un lugar idílico para quedarse unos días de escaladas.



Fecha Actividad

14/05/2021

Dificultad

6b+ (6a obl), 240m

Aperturistas

Aitor Ormaetxea, Marc Arbós y Alexis Tibau, 1986.

Acceso

El acceso a la pared es muy evidente, se sigue un sendero que va recorriendo de forma paralela el muro principal, hay que ir atentos a situarnos a la altura de el gran techo característico del comienzo de la vía, en ese momento, subir por otro sendero no tan marcado, que entre bojes nos irá aproximando al pie de vía. Aproximadamente 30 minutos.

Itinerario

L1. Arranco para arriba en busca de esa fisura/diedro naranja característica. Se encuentran algunos clavos y se protege perfectamente. Algún tramo un poco húmeda pero se dejó hacer. La reunión debajo del techo.


L2. Se salva el techo por su derecha con un movimiento atlético, para remontar por una línea de fisuras anchas con alguna roca suelta. Uno dos largos.



L3. Largo estupendo sobre la espectacular fisura característica de la vía. Se protege perfectamente pero hay que gestionar algún canto roto. Cuidado en la salida de la fisura, no remontarla totalmente, pasarse a la derecha por debajo de la entosta final, que es un amasijo de piedras en equilibrio precario.


L4. Placa técnica protegida por dos bolts. Hago reunión en la mitad del largo, en una repisa cómoda para evitar roces, sobre un bolt que refuerzo. Al inicio del largo, me despisto y no leo bien los agarres, metiéndome en el lado más liso de la placa sin poder subir ni bajar, así que se me da por volar. Una vez lees los cantos se hace bien.


L5. Ernesto termina el tramo final del largo anterior y sale por una canal que te deposita en un nicho característico, donde se monta reunión sobre una sabina.


L6. Un largo donde se sale hacia la derecha, para comenzar una travesía a izquierda bastante larga, que te deposita en el comienzo de una fisura característica de agujeros (hay un clavo en su base algo escondido). Ernesto monta una reunión intermedia antes del clavo.


L7. Retomo el itinerario, remonto la fisura y alcanzo la canal de salida bajo un viento, por momentos, enfurecido. La fisura inicial sobre buena roca y la canal, como siempre con alguna piedra suelta.

Nos llevó unas 5h 30min y la línea me pareció muy buena.

Material

15 cintas, 1 juego de totems (repetir el amarillo, rojo y verde) y dos C4 de camalot n.º 4, 1 juego fisureros.

Referencias

Los croquis de Luichy, como siempre, estupendos.