jueves, 31 de enero de 2019

Intento Aguja Poincenot

https://photos.app.goo.gl/DhPstxYKBwENcMpw9
Fotos aquí
De vuelta en la Patagonia con nuevos objetivos y anhelos que en esta ocasión se chocarán con una realidad que nosotros no habíamos paladeado en nuestra anterior incursión hace ya tres años. Aquí el dios eolo es un desconocido, aquí se venera a la Pachamama, una diosa que pasa de costumbres y de mitologías, ésta va a su puñetera bola, sopla por doquier sin ton ni son, al ritmo que le apetece; le da igual que Donal Trump cape la NOAA, ella a lo suyo, a soplar y a nevar en pleno verano; le da igual lo juntas que estén las isobaras en los modelos europeos, ella es más del meteoblue; le da igual que las paredes estén llenas de escarcha y en vez de gatos se escale con crampones sobre el granito, ella a lo suyo, a seguir nevando y a llenar las fisuras de agua sólida; le da igual si es Niño, Niña o mellizos, ella no entiende de géneros: ventiscas, huracanes, ciclogénesis, ráfagas son sus sustantivos favoritos. ¡¡Pachamama nos has jodido bien!! Recordad: "una cumbre en Patagonia siempre es algo más".
Fecha de la actividad
Acercamiento, escalada y regreso al Chaltén, los días 8, 9 y 10 de enero de 2019, respectivamente.

Ruta y aperturistas  
Whillans-Cochrane, 550m. 70º, M4, V+. 
La ruta fue abierta en enero de 1962 por Frank Cochrane y Don Whillans.

Acercamiento.
Desde el Chaltén se sigue una de las rutas más características y frecuentadas del Parque Nacional de los Glaciares, la que se dirige a la Laguna de los Tres, pasando previamente por el campamento Poincenot y Río Blanco. Son alrededor de unos 10 km que si bien en los carteles de inicio de ruta la estiman en cerca de 6 horas, en algo menos de cuatro nos plantamos allí. La ruta presenta su mayor dificultad en los dos últimos kilómetros, donde se salva un gran desnivel y las ordas de trekkers que bajan y suben a distintos ritmos, pueden comprometer tanto el paso de ascenso como en algún caso la paciencia. Observaréis estampas de todo tipo y por momentos puede parecer que nos encontramos frente a una ruta de peregrinación o de devoción mariana. 



Desde la Laguna de los Tres, se asciende por su ramal izquierdo hasta encontrar unas cuerdas fijas, que facilitarán un destrepe bastante aéreo sobre la Laguna. Se remonta siguiendo hitos hasta llegar a una pequeña laguna al pie del glaciar de los Tres, donde nosotros decidimos acampar. También es posible subir hasta paso Superior y vivaquear allí para atacar las agujas, pero son alrededor de unas dos horas más desde este emplazamiento, por lo que preferimos quedarnos más abajo y salvar más desnivel, pero subir ligeros.


 

Itinerario 
Salimos a la 1:16 am en dirección al collado Madsen, pero sin subir a el. Se travesea sobre nieve hasta alcanzar una zona rocosa que presenta una cuerda fija y que nos llevará al filo del cordal de la Punta Velluda, para proseguir nuevamente por nieve y llegar el vivac de Paso Superior en unas dos horas. Remontamos el glaciar buscando la rimaya de inicio de la vía y sobre las 4:30 h comenzamos la canal. Las condiciones en la montaña no eran las más ideales, nieve recién caída se juntaba con el poco hielo que debería haber en los tramos claves.

La primera parte de la vía no tiene pérdida, se sigue una canal en diagonal de derecha a izquierda de unos 200m, donde encontraremos reuniones montadas que se usan para el descenso. Las tiradas se hacen a tope de cuerda y solo presenta un pequeño resalte un poco más vertical (70º) que si tiene hielo no te enteras pero si no lo hay, cómo era el caso, hay que ir un poco más fino. La inclinación media rondará los 55°. Una vez terminada la parte nivosa, entramos en la zona de mixto con el largo clave de la vía. Una fisura ancha que debería presentar hielo en abundancia, pero en esta ocasión sólo se encontraba en el fondo de la misma por lo que la progresión resultaba complicada porque te obligaba a ir medio empotrado y gancheando en el granito. Xose se lo curra bien y a partir de aquí la ruta será un continuo mixto, con nieve inconsistente por doquier. 


Supuestamente la parte superior debería ser una zona de trepadas fáciles en roca, pero con la nieve cubriendo todas las repisas y fisuras hace que se vuelva mucho más técnica y lenta. Lamentablemente, no subimos ningún crokis de esta parte, por lo que empezamos a seguir la traza que se observaba, sin saber que está huella nos llevaría por un periplo laberíntico alrededor de la parte superior de la Poincenot. Empezamos a tener la sensación de que no estábamos en la vía y más cuando alguna cordada que venían por detrás, seguía un itinerario diferente y que luego comprobamos que se trataba de la variante directa, que sigue la línea de rápeles y que las reseñas indican que se use para bajar y no para subir.
La cumbre casi parecía estar ahí, pero nosotros seguíamos serpenteando y por momentos con pasos excesivamente expo, para lo que se suponía eran estos largos somitales. Sobre las 18:30h decidimos darnos la vuelta, la cumbre estaba muy cerca pero la traza a seguir nos hacía dudar de si realmente nos llevaría a ella o nos embarcaría aún más. Llegamos a la tienda a las 00:16, 23 h de actividad. Cerca de 1800m de desnivel positivo y con la lección que ya sabíamos grabada en la cabeza, Patagonia es esquiva y nunca se puede subestimar, por eso las cumbres aquí valen lo que valen..

Material
2 cuerdas de 60m, un juego de friends hasta el número 3 de Camalot, un juego de micros, unos fisureros, un par de clavos y un par de tornillos. 

poincenot from Manu on Vimeo.